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las
ventajas de los cultivos alternativos, como la colza, por la diversificación de las
fechas de trabajo, la diversificación de riesgos, y la mayor posibilidad de lucha contra
las malas hierbas, plagas y enfermedades, los convierten en una opción muy interesante al
contemplar la explotación en su conjunto.
Los suelos sueltos, francos, que no se encharcan, son los más apropiados para esta
especie, pero presenta gran adaptabilidad a cualquier tipo de suelo. Una vez implantada,
la colza tolera la falta de lluvias en invierno, pero es muy sensible a la sequía de
primavera por lo que no se aconseja su cultivo en secanos semiáridos. Los rendimientos
son normalmente muy variables y aunque en algunos casos el cultivo en sí mismo no resulta
suficientemente rentable, sus efectos beneficiosos se mantienen durante los dos años
siguientes.
La colza en Navarra está todavía lejos de ocupar un puesto relevante entre los cultivos
de secano (0,3% de la superficie actual). El incremento de la productividad de esta
especie gracias a la evolución varietal, la mejora de las técnicas culturales y la
protección del cultivo frente a plagas, entre otras causas, constituye sin duda una ayuda
a este futuro desarrollo. El ITGA experimenta en esta línea de cara a lograr una mayor
rentabilidad del cultivo.
En
este informe analizamos la situación actual de la colza en la Comunidad Foral y el papel
que pueden jugar las nuevas variedades que salen al mercado.
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ANEXO (pdf)
Autores:
Alberto Lafarga,
Juan Antonio Lezaun,
Ana Pilar Armesto |