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qué sería
de nuestros cultivos, de nuestros frutales, de las flores de nuestros jardines y de los
bosques si no fuera por esa colaboradora tan eficaz que es la abeja? Ella es la
responsable del 80% de la labor de polinización que realizan los insectos. Sin ella,
nuestros cultivos y frutales quedarían depauperados e incluso parte de la vegetación
terminaría desapareciendo. Se trata por tanto de una colaboradora que trabaja para el
agricultor sin coste económico alguno y que conviene cuidar.
En los últimos años se ha extendido el uso de fitofármacos y productos fitosanitarios
en los cultivos para luchar contra las plagas y enfermedades que les afectan. Son
productos químicos ajenos al medio que, mal empleados por algunos, en exceso y en épocas
inapropiadas, están causando mortandad en las abejas y otros insectos auxiliares tan
necesarios para nuestros campos. Y eso a la larga puede causar daños más graves en la
agricultura que los problemas puntuales que se pretende atacar con un tratamiento, en un
momento dado.
Existe un equilibrio entre la actividad de las abejas y la lucha contra las plagas que
debemos guardar, con la colaboración de apicultores y agricultores, para conseguir un
beneficio mutuo. Ese equilibrio es el que vamos a buscar con la información y las
recomendaciones que exponemos en este artículo.
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Autor:
Eduardo Pérez de Obanos
(Veterinario de la Asociación de Apicultores de Navarra) |