|
en
las explotaciones de invernaderos, la
introducción de sistemas de calefacción basados en gasoil, supone un importante handicap
a la viabilidad de los cultivos debido al continuo incremento de su precio.
Ante el ajuste de costes que se exige y la rentabilidad tan "apretada" de todo
el sector, y dada la incertidumbre de precios de este combustible (ahí está la tendencia
de precios que todos conocemos), esto no ayuda precisamente al invernaderista a lanzarse a
esta piscina. Cosa que, por otro lado, haría que se entrase en otra dinámica de ciclos
de producción, otros momentos de mercado o simplemente se incrementase la producción
total alcanzada, así como su calidad.
Ante estas circunstancias, las calderas de biomasa
despuntan como elementos de gran interés, ya que permitirían la utilización de combustibles
de menor precio y de menor impacto ambiental.
En este artículo, sin pretensiones de ser muy ambiciosos, vamos a hacer una pequeña
presentación del tema, que es ya una realidad muy interesante.
Haremos una descripción de los tipos de biomasa que existen y sus características, bien
a riesgo de ser un poco farragoso. Finalmente veremos un ejemplo sobre un estudio real. En
él, se valora económicamente lo que supondría la instalación de una caldera de biomasa
en una explotación que ya cuenta con una calefacción de gasoil. El estudio se ha
realizado en un invernadero de la Finca Experimental de Sartaguda y ha sido realizado por
el CENER (Centro Nacional de Energías Renovables).
¿Qué es la Biomasa?
Es un término muy amplio usado para denominar toda materia orgánica utilizable como
fuente de energía.
En definitiva, hablamos de restos vegetales susceptibles de ser utilizados como sustitutos
del gasoil: serrín y virutas, astillas de madera, huesos de aceituna, cáscaras de
almendra, paja de cereal, etc.
La heterogeneidad es la característica fundamental de la biomasa. Una heterogeneidad que
afecta no sólo a los materiales en sí mismos, sino también a los posibles usos
energéticos que se les dé.
Nos centraremos principalmente en los biocombustibles sólidos, los más habituales como
fuente energética de las calderas de biomasa de uso agrícola. |
|
artículo completo
(pdf)
Autores:
Amaya Uríbarri,
Juan A. del Castillo,
Gregorio Aguado,
Salomón Sádaba,
Javier Sanz de Galdeano,
(Área de invernaderos)
|